¿El ángulo de la punta de una broca influye en el agujero? ¿De qué manera?
Cuando decides elegir una punta de taladro, que debe ser capaz de efectuar trabajos con la máxima precisión posible, hay un parámetro que no deberías ignorar: el ángulo. Sabemos bien que a menudo, para una compra genérica y un trabajo sin muchas exigencias, la angulación de la punta de un taladro se ignora. ¿A favor de una diferencia mucho más importante, a saber?
Hablamos de la estructura adecuada al tipo de material. Debe ser una punta para madera, hierro o piedra: esto es importante. Como máximo nos aseguramos de que sea un modelo HSS o Widia con revestimiento TiN. Claro, todo muy importante. Pero si quieres obtener resultados profesionales también deberías evaluar el ángulo de una punta de taladro porque la diferencia existe y es sustancial.
¿Qué es el ángulo de la punta de un taladro?
Con este término entendemos, como sugiere el mismo nombre, el ángulo creado por las secciones cortantes de la punta misma. ¿En otras palabras? Si miras la punta del taladro como un cono, la cima es el ángulo de la punta. Esto es fundamental porque afecta cómo esta herramienta construida para la perforación de metal, madera o piedra corta el material y devuelve un agujero de precisión.

Hay que recordar, como nos sugiere la imagen arriba, que cuando entendemos el concepto de angulación para una punta de taladro existen dos opciones: la conectada a los filos cortantes en la parte apical (es decir, la punta final de la herramienta de corte) y el ángulo del filo. En este artículo nos ocuparemos de la primera solución, es decir, la conectada a la forma final de la punta.
¿Por qué es importante la angulación de una punta?
Elegir una punta de taladro más o menos angulada influencia una serie de parámetros que un profesional no puede ignorar. Puedes hacerlo si trabajas de modo aproximado, con objetivos artesanales. Pero si quieres hacer un agujero preciso en madera, en una lámina o en una pared debes ocuparte también de este aspecto que influencia rebabas e imperfecciones que pueden influir en el resultado.
Una punta con ángulo equivocado - claramente no en absoluto pero para un determinado trabajo - tiende a deslizarse en la superficie, especialmente al principio, causando agujeros descentrados o irregulares. Además, determinados materiales como la madera tienden a agrietarse o dañarse si no eliges la angulación adecuada: la punta correcta permite una perforación más rápida y un agujero más limpio, sin rebabas.
¿Cuáles son las angulaciones y para cuáles propósitos se utilizan?

Como puedes notar también en el catálogo Krino, existen diversas angulaciones para las puntas de taladros. En primer lugar tenemos los modelos con ángulo pequeño (aproximadamente 60° - 100°) para materiales blandos como aluminio, latón, madera donde la punta es más aguda, penetra fácilmente en el material concentrando la fuerza en un área menor, y facilitando la entrada en el material. Esta punta es también perfecta para la plástica, requiere menos copla para penetrar pero puede desgastarse más rápidamente y tiende a rasguñar el borde del agujero.
Hablemos del ángulo estándar (aproximadamente 118°): esta solución es común para puntas universales en metal y madera. Ofrece un buen compromiso entre penetración y duración: funciona discretamente en una gama amplia de materiales como acero dulce, hierro pero también aquellos poco exigentes.
Como por ejemplo madera, plástica, aluminio. Este grado de la punta ofrece resistencia mecánica del filo buena para la mayoría de los empleos cotidianos, genera calor moderado durante la perforación y tiene una buena evacuación de viruta. A tal propósito, no obtendrás resultados excelentes: en los materiales muy duros se sobrecalienta fácilmente; en aluminio o latón produces rebabas y el agujero puede ser menos limpio.
Un ángulo grande de aproximadamente 135° tiene razón de existir cuando trabajamos en condiciones donde se necesita robustez y resistencia al desgaste.
La punta es más plana, bien estructurada, ideal para materiales duros como acero inox, hierro fundido, aleaciones templadas, bronce duro. Gracias a esta característica - ángulo más abierto - puedes fragmentar mejor la viruta, reduciendo el riesgo de atasco de las ranuras, y afrontar mejor solicitaciones también temperaturas elevadas.
Claramente, necesitas más copla para girar mejor la punta por lo tanto necesitas taladros potentes. Para llegar a una síntesis, podemos decir que para trabajos estándar puedes orientar la compra en las clásicas puntas de 118 grados mientras que para aplicaciones específicas tienes a disposición gradaciones superiores e inferiores. A utilizar sin embargo siempre con las debidas cautelas.
