¿Cómo eliminar el óxido de las brocas del taladro?
Has elegido las mejores puntas para el taladro, sobretodo si debes perforar metal duro o concreto, pero siempre debes evaluar los métodos para quitar el óxido de estas cuchillas. Porque de esta manera puedes garantizar la máxima eficiencia a tu operación de perforación de madera, de concreto, de gres porcelánico y más. Elegir una punta de taladro de calidad es importante para obtener resultados.
Las alternativas en acero super rápido o en cobalto son las mejores, lo mismo vale para las opciones en Widia (como estas de Krino): son puntas de taladro muy resistentes y duraderas pero siempre debes considerar que el tiempo pasa y los perfiles pueden dañarse. Por eso debes quitar el óxido de las puntas del taladro y remover las manchas de oxidación sin dañar el afilado.
¿Cuál es el método para quitar el óxido de las puntas del taladro?
Para afrontar este tema hay que considerar que tenemos dos caminos a seguir: métodos mecánicos o químicos. En el primer caso, iremos a frotar estructuras más o menos abrasivas en la superficie de las puntas para eliminar las manchas de oxidación. En el segundo, en cambio, utilizaremos líquidos específicos. Veamos cuáles son las opciones mejores según las condiciones de la punta en cuestión.
Soluciones mecánicas
Si la punta del taladro está cubierta por óxido puedes utilizar un cepillo metálico para eliminar este problema. Mejor utilizar un modelo con cerdas onduladas en latón por dos razones específicas. En primer lugar, la forma en cuestión te permite trabajar mejor en superficies irregulares como, precisamente, la punta de un taladro. Luego, el latón es más delicado respecto al acero.
No debes frotar la punta hasta dañarla, solo debes quitar la oxidación superficial. Después de esta operación puedes limpiar todo con un paño no graso y un soplido de aire comprimido. ¿Queda aún algún trazo de óxido? Quizá deba probar opciones alternativas.
Soluciones químicas
Para devolver el metal a su estado de gracia y hacer un buen mantenimiento de las puntas taladro también puedes optar por una buena solución química. No se necesitan grandes productos, basta un poco de vinagre blanco: aplica este líquido en las manchas.
Mejor, sumerge las puntas en esta solución. Deja actuar algunos días y luego utiliza una esponjilla suave o un viejo cepillo de dientes para remover los residuos. También el bicarbonato de sodio funciona en estos casos. ¿Cuáles son las reglas?
Mezcla esta polvere con agua hasta obtener una pasta densa. Aplica en el óxido y deja actuar 1 hora, luego cepilla con delicadeza (si es necesario también con el cepillo en latón) y limpia con agua. Inmediatamente después seca con atención.
¿Cómo prevenir el óxido en las puntas del taladro?
Después de estas operaciones puedes aprovechar una serie de pasos para evitar que el óxido regrese fácilmente en las puntas del taladro. Primer consejo: aplica un velo de aceite (WD-40 u aceite mecánico) para prevenir una nueva agresión por parte de este fenómeno. Luego, debes limpiar y secar las puntas después del uso y conservarlas en la caja, en un ambiente seco y lejos de la humedad.
Por ejemplo, conservar las puntas del taladro en el sótano o dejar que se mojen bajo la lluvia puede llevar a registrar pequeñas manchas de óxido en el perfil. En cualquier caso, recuerda siempre seguir las reglas del buen mantenimiento para las puntas del taladro.
¿Qué opciones elegir para óxido ligero o pesado?
No todas las puntas del taladro presentan la misma condición. Por ejemplo, para eliminar trazos ligeros puedes aprovechar la opción del vinagre blanco o del bicarbonato. ¿Estas indicaciones no funcionan? Hay alternativas para casos de óxido pesado.
En estas circunstancias específicas, puedes utilizar fresas de taza con cepillo metálico en acero inoxidable (como aquellas que utilizas para quitar la pintura del hierro). Las puedes montar en el taladro pero riesgas dañar y rayar también la punta. ¿La solución?
Aplica un producto específico que actúa de convertidor de óxido (como el Ferox o el Rugistop) siguiendo las instrucciones. Si la punta está demasiado dañada o deteriorada en el filo, podría ser mejor reemplazarla: la efectividad y la seguridad vienen antes que nada.
EPI para afrontar este trabajo
Recuerda que estas operaciones para remover el óxido de las puntas del taladro deben ser afrontadas con algunos dispositivos de protección individual. Por ejemplo, si utilizas el cepillo de hierro o el papel de lija para quitar las manchas de oxidación debes ponerte una mascarilla para evitar respirar los polvos producidos. Con la fresa de taza, en cambio, se necesitan gafas protectoras.
