Algunos parámetros necesarios para elegir una esmeriladora de banco
Una amoladora de banco es fundamental para tus actividades mecánicas, tal como el taladro de columna y el tornillo de banco. Y para elegir una herramienta que se adapte a tus necesidades debes seguir una serie de principios fundamentales que te permitan obtener exactamente lo que necesitas: una herramienta para afilar y esmerilar gracias a dos discos abrasivos rotativos montados en un motor eléctrico.
Puedes utilizar la amoladora de banco para afilar cinceles, cuchillos, tijeras, puntas de taladro, hachas. Prácticamente cualquier cosa que necesite un filo cortante. Esta herramienta se utiliza para pulir, dar forma y eliminar rebabas de los metales después de haberlos cortado o trabajado. Pero todo se vuelve difícil si no tienes la herramienta adecuada. Aquí te mostramos cómo elegir una amoladora de banco adecuada a tus necesidades.
Fijación segura en el banco de trabajo
Comencemos con un punto que a menudo se pone en segundo plano pero que representa un paso fundamental para trabajar con seguridad y sin el pensamiento de encontrarte con una herramienta inadecuada. Elige tu amoladora de banco evaluando la calidad del enganche.
El soporte debe ligarse de modo estable con el banco de trabajo y evitar cualquier movimiento: la amoladora ejerce una fuerza importante y por diversos motivos - calidad del trabajo, seguridad personal - es importante asegurarse que la fusión con el plano sea total.
El punto fuerte de una amoladora de banco: es estable y precisa precisamente porque está fija, a diferencia de una amoladora angular que sostienes en mano. La amoladora debe fijarse con extrema seguridad: cero vibraciones o movimientos. El banco de trabajo mismo debe ser robusto (madera maciza espesa, acero, banco de trabajo pesado), porque si oscila el banco, se mueve todo. La herramienta debe colocarse en un punto donde el banco tiene soporte debajo, y es mejor elegir un modelo con pernos pasantes: es el método más sólido utilizado por profesionales.
Varillas de acero roscado atraviesan completamente el plano del banco, con tuercas y arandelas grandes que aprietan todo. Utiliza al menos 4 pernos de calidad (uno para cada esquina de la base). Las arandelas debajo deben ponerse bien grandes para distribuir la fuerza, mejor si utilizas modelos autoblocantes para evitar aflojamientos. O puedes utilizar la técnica de la contratuerca.
Características de la amoladora de banco
La elección caerá seguramente en la amoladora eléctrica que posee determinadas características técnicas. Por ejemplo, el material utilizado por el fabricante para su realización debe ser adecuado al propósito para el cual decidiste comprarla.
Por lo tanto preferimos acero o hierro fundido. Asegúrate de que la herramienta disponga de protecciones robustas y regulables. Los soportes portátiles deben ser fácilmente regulables y estables. También verifica que haya un protector transparente. Verifica que el eje permita montar otros discos o cepillos. Algunos tienen también iluminación integrada, que es cómoda pero no esencial.
Diámetro del disco y potencia del motor
Dos elementos que se vuelven decisivos en el momento en el cual estés a punto de elegir la mejor amoladora de banco para tus actividades de bricolage. En primer lugar hablamos de la potencia expresada por el motor: una performance superior se adapta a trabajos intensivos y que llaman en causa desbastados en metales resistentes. En el mercado hay varias opciones: desde 150W para uso hobbístico y esporádico hasta 500W y más para uso profesional. Digamos que una buena amoladora para casa se sitúa en los 250W o poco más.
Para trabajos más intensivos mejor estar en los 350W mínimo. Respecto al diámetro de la amoladora, las medidas estándar son 150mm, 200mm y 250mm. Cuanto más grande, más superficie de trabajo tienes y más dura. La anchura (usualmente 20-40mm) determina cuánto material puedes trabajar de una vez. Una amoladora con disco de 200x20mm, quizá soportada por un motor que oscila alrededor de los 250W-350W, es perfecta para un uso doméstico avanzado.
Tipo de operación a efectuar
Potencia del motor, velocidad de rotación y diámetro del disco no son sinónimo indiscutible de calidad. Depende de lo que debas hacer. Por ejemplo, más vueltas por minuto no significa forzosamente mejores resultados, debes evaluar el tipo de operación. Para metales blandos sirve menos velocidad, para aceros duros más. En este aspecto, además de elegir un motor o un diámetro adecuado, hay que evaluar el tipo de amoladora de banco:
Amoladora de banco doble
Es la clásica, aquella con dos amoladoras opuestas en el mismo motor. Usualmente tiene una amoladora a grana gruesa de un lado y una a grana fina del otro. Es la más versátil, útil y adecuada para un uso general: esmerilado, afiladura de herramientas, desbabado.
Amoladora combinada
Tiene una rueda abrasiva de un lado y un cepillo metálico rotante del otro. Útil si debes alternar esmerilado y limpieza/pulido de metales. Muy práctica en el taller, también en garaje. La combinada con cinta, en lugar de tener solo ruedas circulares, integra también una tira abrasiva tipo lijadora de cinta. Excelente para trabajos de acabado en superficies más amplias o para afilar cuchillas largas.
Fresadora para duplicar llaves
Un modelo de amoladora completamente diferente que trabaja en un principio claro: la duplicación de una forma. Esta herramienta tiene dos mandriles paralelos: en uno montas la llave original, la matriz, en el otro está el esbozo a cortar.
Una fresa rotante que trabaja a 3000-6000 rpm corta el perfil en la llave en bruto mientras una punta de guía sigue el perfil del original. Prácticamente la punta lee y la fresa copia. Llaves diferentes exigen discos diferentes que encuentras también en el catálogo Krino.
Amoladora para afilar cuchillas
Conocida también como afiladora de agua, esta herramienta eléctrica está diseñada específicamente para afilado de precisión. Es diferente a las amoladoras de banco tradicionales: tiene una velocidad de rotación bajísima, un sistema de enfriamiento continuo y una estructura capaz de organizar el trabajo en soportes de precisión regulables. Compra solo si realmente lo necesitas.
¿Entonces, qué amoladora de banco comprar?
Un modelo con función doble, quizá disco de amoladora y cinta abrasiva, que entre en los 250W y los 350W puede ser la solución adecuada a un buen taller casero de calidad indiscutible. Si el motor sube, los usos son siempre más profesionales. Pero en algunas circunstancias es completamente inútil tener una amoladora demasiado potente.
